1/4/15

Cortando árboles

Llevan unos días los operarios del Ayuntamiento de Madrid trabajando en lo que parecía una poda salvaje de los árboles del Paseo del Prado. Poda que, de repente, se convirtió en tala de acacias, plátanos de sombra y chopos con lo que se me hinchó la vena y me puse a despotricar ferozmente sobre la manía del ayuntamiento de cambiar árboles por solado y a preparar una entrada cabreada... Menos mal que se me ocurrió preguntar a quien sabe de estas cosas que, amablemente, me contó lo que se estaba haciendo: Desde Cibeles a Carlos V, pero también en el resto de El Foro, llevaban tiempo vigilando una serie de árboles que estaban algo averiados por culpa de diversos hongos e insectos xilófagos que dejando el árbol con una buena apariencia externa, devoraban el tronco con lo que el peligro de derrumbe era elevado. Esto se traduce en la tala de 1.439 árboles, lo que es un bosque pequeñito.

No es la foto en la que mejor se ve pero es en la que más me pude acercar móvil en ristre; en el tronco se ve esa mancha obscura que no son, precisamente, anillos de crecimiento antiguos. Es el agujero que queda después del paso de, en este caso, un larva devoradora de madera que convierte el duramen en polvo.

Dicho sea de paso, algunos de estos bonitos gusarapos pueden llegar a medir 6 centímetros, que no sé cómo hay pajaritos que se atrevan a comerlo.

El de la izquierda es la carcoma adulta. Parece mentira que un escarabajillo sea capaz de destrozar unos árboles adultos. Bueno, el escarabajillo no, sus larvas.

La podredumbre por culpa de los hongos es otro ataque diferente pero tiene el mismo resultado: un árbol enfermo, cada vez más débil, al que unas lluvias o unos vientos fuertes pueden tirar al suelo con el consiguiente peligro amén de aumentar las alergias; sí, sí, las alergias, ¡jatetú!
Y este tronco es uno de los que mejor estaba que había otros que se sujetaban sólo por la corteza. Quien sabe de estas cosas me contó que estaban en tan mal estado y tan infectados que no podían ni usuarlos para hacer compost, que directamente iban a la incineradora porque no se podía aprovechar nada; entre otras cosas también me dijo que otro problema añadido por el que estos troncos han enfermado es que las mentes pensantes (no quise preguntar quiénes eran) no dejan a los jardineros fumigar los árboles con lo que es más fácil que se infecten unos a otros.
En fin, que de un cabreo indignado a comprender ciertas acciones sólo hay una información bien recibida, a veces sólo se necesita preguntar a aquellos que saben del asunto. La mala noticia es que no hay ningún plan en perspectiva para substituir los árboles arrancados; y eso que se acercan las municipales; así que, si no hay (que no habrá) otra cosa, doña Botella dejará al sucesor a la alcaldía un hueco que éste aprovechará para no rellenar o, como mucho, se plantarán esos laureles infectos que no valen para nada salvo para engorrinar las aceras con su fruto o con los excrementos de las jodidas cotorras argentinas que se los comen.

13/3/15

Música en vivo

A mí estas cosas me gustan. Lo que siento es que nunca me han llamado para participar en una de ellas.
Pero como un día me lo propongan, me apunto sin dudarlo.

11/3/15

Aniversario

Hoy se cumplen 11 años del atentado terrorista de Atocha. El 11 de marzo de 2.004, unos terroristas hicieron lo único que saben hacer bien los terroristas, sembrar el terror en Madrid asesinando en cuatro trenes de cercanías a 191 personas e hiriendo a más de 1.800.
(fuente: Wikipedia)